lunes, 30 de septiembre de 2013

"Eyne Schoene Statt" "Un lugar hermoso"

Frase del P. José Kentenich:

¡Demostremos por la vida que Dios vive!
 
"Eyne Schoene Statt"
"Un lugar hermoso"
 
Quien visita Schoenstatt descubre una torre muy antigua, junto al Santuario en medio de un valle.
Desde el siglo XII, ella domina el silencioso lugar y hoy se alza como único recuerdo de una magnífica iglesia en honor de Nuestra Señora, construida por las religiosas agustinas establecidas allí desde el año 1143. En aquel entonces reinaba allí una floreciente vida religiosa; en las amplias naves de la basílica resonaba la alabanza a Dios y a la Reina del Cielo. Maria fue la Guardina del Convento, lo demuestra un sello de aquel entonces que representa a la Santísima Virgen con el Niño, sentada sobre un Trono real y sosteniendo en su mano derecha una azucena.
El nombre "Schoenstatt" proviene de la época de la fundación del convento. En 1143, el obispo Albero de Tréveris llamó "Eyne Schoene Statt" al pintoresco valle, rodeado de un paisaje montañoso, manantiales y arroyitos. Este es el origen del nombre Schoenstatt, "hermoso lugar".
(schoen= hermoso;statt=lugar)
Junto al convento se encontraba el cementerio con una Capillita dedicada a San Miguel. La crónica relata que desde el año 1319 se celebró diariamente la Santa Misa en esta Capilla, pero no se sabe durante cuanto tiempo.
La crónica también registra épocas de decadencia, provocadas por las riquezas .
Cuando el torbellino de la reforma pasó por Alemania, el Convento quedó abandonado.
Durante la guerra de los treinta años, la iglesiay la capillita de San Miguel fueron destruidas.
Más tarde, esta última fue reconstruida.
A causa de la corriente de secularización,en 1803, el convento fue convertido en fábrica, y pasó a ser propiedad privada. El lugar que rodea a la capilla, que duarante siglos había sido cementerio, fue convertido en parque, y la capilla sirvió de Galpón para las herramientas del jardín.
 
del libro
En Alianza con Ella
M.Kley.




 
 
Santuario Original en Alemania de la "Madre Reina y Victoriosa tres veces Admirable de Schoenstatt ".

lunes, 16 de septiembre de 2013

Educación para la Libertad. P. J. Kentenich.

frase del P. J. Kentenich:
¡Estoy Cobijado en el Padre!
 
Educación para la Libertad.
 
En la infancia y en la juventud, y en la estructura personal del fundador, observamos ya las bases de su actitud orgánica, de su orientación sobrenatural y, en ella, el descubrimiento de la misión especial de la Santísima Virgen, pero también las bases de una postura pedagógica y una imágen de hombre determinadas sobre todo por la libertad y la autonomía.
Este texto redacta desde una perspectiva autobiográfica los pasos pedagógicos del joven Kentenich en la época de la Fundación de Schoenstatt.
 
Schoenstatt enseñó la superación del hombre masificado. Lo hizo:
  •  en primer lugar, como un programa
  •  en segundo lugar, en la teoría
  •  y en tercer lugar, en la práctica
Primera pregunta : ¿ Cuál es el programa?
Reza así: " Bajo la protección de María queremos educarnos a nosotros mismos para llegar a ser personalidades firmes, libres y sacerdotales".
Observen que es un programa de educación de sí mismo que toma como norte el ideal del hombre dotado de una verdadera libertad interior.
Segunda pregunta: ¿Cómo surgió éste programa?
En primer lugar, surgió de mi propia estructura psicológica.
Y aquí vale lo que en estos días les expuse como las dos formas de la misión carismática ¿ las recurdan? La forma general: El hombre nuevo en la comunidad nueva nueva con un caráter apostólico universal.
Y la otra forma: El hombre animado por el espíritu, ligado a ideales, vinculado íntemamente a la comunidad y dedicado al apostolado universal.
Desde el principio existió en mí, el deseo de formar hombres que fuesen autónomos, independientes.
Y como docente, el objetivo que tuve siempre en la mira fue: conocimiento claro y autónomo, no vinculaciones materiales.
El curso que se me asignó por entonces estaba atrasado en seis meses en cuanto a los contenidos de aprendizaje. Por lo tanto yo debía dar en un año los contenidos de un año y medio.
Ante la clase yo no tenía libro alguno en mano.
Cuando daba latín y alemán, trataba de que los alumnos descubrieran las reglas por sí mismos.
"Temo al hombre de una sola idea". P.J.K
Cuando yo plateaba una pregunta, y alguién no sabía contestarla, educaba a los alumnos a que ayudaran metódicamente al chico que no sabia contestar para que éste hallara la respuesta. Yo no decía: " ¿ Cuál es la respuesta? ", sino, " A ver tu... ayuda a tu compañero a encontrar la respuesta correcta"
Recuerdo muy bien el primer exámen que tomé¿ saben lo que hice? Di la tarea y luego salí del aula. Ésa  es la pedagogía de la Confianza.
Cuando había que recompensar a los alumnos, les dejaba una hora libre para conversar exclusivamente sobre interrogantes de la vida, a los que dábamos respuesta desde el punto de vista moral, ético y religioso.
Cada tres meses realizábamos certámenes. Se formaban dos grupos. Un grupo planteaba una pregunta al otro. Si uno de los miembros de éste último respondía, su grupo se anotaba un punto a favor. Pero si no acertaba a responder, se brindaba ayudas para que arribara a la respuesta correscta.
Este tipo de certámenes( concertatio scientifica) no es invento mío, sino recurso pedagógico de los jesuitas. PK.
Enseñamos a superar el hombre colectivista y vivimos esa enseñanza.
Más tarde el programa entró en la historia como Acta de Prefundación.
En este programa subyace verdaderamente un parte esencial de mi vida interior.
 
En el programa del Acta de Prefundación se lee:
            
  Hemos de educarnos como personalidades firmes. Ya abandonamos hace tiempo los juguetes de niño. Por entonces nos dejábamos guiar por caprichos y estados de ánimo. Pero ahora hemos de aprender a actuar según principios firmes y reconocidos con claridad...
             
              Hemos de ser personalidades libres. Dios no quiere galeotes, sino remeros libres...
 
             No quremos ser esclavos sino hombres libres.
 
 La obra de arte reside en adaptarse muy delicadamente a la vida de los que nos fueron confiados, no sólo en lo atinente a su lenguaje, sino tambiéna su forma de pensar y de vivir.
 
 
 
del libro
Kentenich Reader
Tomo 1
Encuentro con el Padre Fundador.